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Chica joven haciendo equilibrios en la playa al atardecer
Hace ya un tiempo que vengo rumiando un artículo sobre la situación del sector en Cataluña. Se me antoja complicado porque sobre todo quiero despojarlo de inclinación política alguna por razones obvias. Y porque este no es un blog de política sino de hoteles. Ahi les va!.

UN PROBLEMA DE DEMANDA

Vamos a analizar lo que sucede en términos económicos con la demanda en Barcelona. Para ello debemos encontrar un modelo que se ajuste a nuestra necesidad. Como he anunciado que es un problema de demanda, primero definiré QUÉ ES DEMANDA.(para este blog).

Demanda (de alojamiento) es la cantidad de unidades de alojamiento (plazas en: habitaciones de hotel, apartamentos, campings, clubes de alterne, o bancos de un parque)…que el conjunto de los consumidores requiere en un período definido (para hoy, para el mes de marzo…)

No parece muy estúpido enunciar que la “Demanda Total” (D) de una plaza se compone de una multitud de micro-segmentos de demanda que se van agregando o apilando para conformar la presión total del requerimiento de productos de ese tipo. Así, podríamos ir subdividiendo esta demanda de forma lógica y atomizarla tanto como queramos: La Demanda Total será la suma de la Demanda Nacional (Gente que necesita alojamiento y viene de otras partes de España) y Demanda Internacional (Que vienen de otros países). A su vez podemos subdividir ambas demandas (Nacional e Internacional) por motivos de Ocio o de Negocios. A los de Ocio de cada tipo subdividirlos entre los que vienen por asuntos de salud y/o motivos personales contra los que vienen por diversión y a los que vienen por Negocios entre los que vienen a atender asuntos del día a día de sus negocios y los que vienen a atender Convenciones o Congresos… Podríamos ir subdividiendo esa demanda hasta el detalle de la motivación personal de cada uno para pernoctar en ese destino. En concreto Cataluña y para centrar aún más el tiro digamos que Barcelona.

Pizarra con los diferentes agregados que componen la demanda.

Perfecto! Ahora ya sabemos QUÉ es nuestra demanda y de que está compuesta. Eso nos permite tener un idea de lo variable que es la misma en cada uno de sus tramos ya que podemos deducir sin que nos crujan las neuronas que en mitad del Mobile World Congress, la parte de demanda internacional por negocios que viene a un congreso será más alta que en Semana Santa y que en Alimentaria/Hostelco podremos decir lo mismo de la demanda análoga nacional. (Demanda nacional de negocios de congresos)

 

LA OFERTA DE LA PLAZA

Si quisiéramos ahora definir la oferta lo tendríamos muy sencillo. Tenemos un conjunto de bienes sustitutivos no perfectos (habitaciones de hotel, apartamentos, campings, clubes de alterne, o bancos de un parque) que componen la oferta de alojamiento de la ciudad. Aunque es cierto que se nos ha ido un poquito la mano con alguno de estos segmentos (hablo de ello aquí) la realidad es que la oferta es FINITA y RÍGIDA. O al menos mucho más rígida que la demanda que fluctúa de un día a otro.

 

EQUILIBRIO

Pasadas las definiciones, en economía clásica podremos encontrar un punto de equilibrio si, y sólo sí, se cumplen las siguientes condiciones:

Que el consumidor tenga unas preferencias claras. Es decir que sepa si prefiere un hotel a un apartamento o un camping a un banco de un parque. Lo doy por sentado en individuos mayores de siete años.

Que el consumidor sea racional. Es decir que si prefiere un hotel a un apartamento y un apartamento a un banco de un parque, no dirá luego que prefiere el banco del parque al hotel. (Si prefiere X a Y, y prefiere Y a Z, tiene que preferir X a Z) No apuesto mucho últimamente por la racionalidad pero la daré por buena en pos de mi teoría.

También voy a dar por supuesto que la demanda de alojamiento es continua (aunque las camas no son divisibles podemos considerar que hay una muestra lo suficientemente grande como para dar por sentada su accesibilidad por lo grande de la muestra) y derivable porque las curvas de indiferencia de los bienes que la componen son convexas y porque resulta bastante obvio que a medida que aumentemos el precio de estos bienes (Precio de los alojamientos) las intenciones de dormir de los huéspedes van a sufrir variaciones en función de la cantidad del incremento.

 

 

DECRECIMIENTO.

La última de las necesidades para que exista equilibrio es donde radica el quid de la cuestión y deseo entretenerme:

Para que podamos hallar un punto de equilibrio entre demanda y oferta, tenemos que estudiar que la demanda de alojamiento sea DECRECIENTE PARA TODA LA FUNCIÓN. Esto tiene que ver con la elasticidad demanda-precio que es un concepto que debería grabarse a fuego entre todos los estudiantes de turismo.

Requiere que la elasticidad respecto al precio sea negativa para todo el dominio de la función, es decir QUE SI ME DA POR SUBIR EL PRECIO, LA CANTIDAD DEMANDADA SEA MENOR.

Si recurrimos al desmenuce que hice al principio, vamos a ver si esto se cumple. Se me antoja lógico pensar que si subo el precio de los alojamientos por encima de cierto nivel, pudiera suceder que afecte a los segmentos más sensibles al precio.Ejemplo: jóvenes que hacen uso de los mismos para subyugar los impulsos de la naturaleza al decoro. Podrían dejar de acudir y hacer uso de , digamos,  un coche en un descampado o un portal oscuro (Demanda de Nacional de Ocio por diversión). Si sigo aumentando el nivel de precios, le seguirán los que por comodidad se hubiesen quedado a pernoctar para no conducir de vuelta a sus lugares de origen después de un día de trabajo (Demanda nacional de Negocios por asuntos habituales de sus trabajos) y sin embargo esto sería menos probable para el que viene desde la sede de Huawei en China a participar del Mobile. Pero en resumen queda demostrado que si sucederá.

 

 

ES LA DEMANDA ELÁSTICA O INELÁSTICA?

Depende del momento.

Decimos que es elástica, cuando la variación de la cantidad demandada es porcentualmente superior a la del precio. Si subo un 10% el precio pierdo más del 10% de los clientes potenciales y al revés. Esto sucederá siempre cuando la demanda total sea menor que la oferta total porque la competencia se acentúa (No hay para todos). También pasará cuando la composición de la demanda sea tal que una gran parte de ella esté compuesta de individuos más sensibles al precio (los del coche en el descampado) En estas ocasiones, el trabajo del Revenue es tratar de mantener los niveles de ocupación vigilando a su competencia y sin vender nunca por debajo de coste. El del Director Comercial asegurarse que la TTOO (si la hay) está en casa, llamar a todos sus contactos y explorar nuevos canales de distribución y el del Director del hotel ordenar pintar las habitaciones que necesitan una mano y hacer inventario de cubertería en el restaurante.

Representación de una curva de demanda elástica de alojamiento en Barcelona.

Representación de una curva de demanda elástica de alojamiento en Barcelona.

Decimos que es inelástica, cuando la variación de la cantidad demandada es porcentualmente inferior a la del precio. Esto sucederá siempre que la demanda real supere la capacidad alojativa de la plaza. Habrá un porcentaje de clientes que voy a discriminar en función del precio para ajustar la demanda a la oferta.(No hay para todos) También sucederá cuando la demanda de ese momento esté mayoritariamente compuesta por los consumidores menos sensibles al precio: El chino de Huawei que vienen al Mobile. El trabajo del Revenue será echar mano de todas las herramientas de que dispone para optimizar la venta de la última habitación. Esa que se vende al precio que los recepcionistas cuchichean: “No me puedo creer que alguien pague esto por dormir”. La faena del Director Comercial es asegurarse que no se la cuelen con los segmentos más baratos y asistir a una feria y la del Director del hotel que no falte nadie en pisos y las habitaciones estén ya todas pintadas y disponibles.

Representación de una curva de demanda de alojamiento en Barcelona inelástica.

Representación de una curva de demanda de alojamiento en Barcelona inelástica.

DESPLAZAMIENTOS Y CONCLUSIÓN

Hasta ahora sólo hemos considerado el precio como variable para definir la demanda en un momento dado. Nos hemos movido de un punto a otro dentro de esa curva de demanda estable. Pero sabemos que hay otros factores que hacen que esa curva de demanda que significa la intención de cambiar dinero por bienes del conjunto de consumidores, se desplace (Aumente o disminuya). Clásicamente se consideran:

1.- El aumento de la población demandante del bien. Aunque existen fluctuaciones  no son perceptibles en el corto plazo. Depende más de la promoción del destino que del hotelero en sí. Suele tratarse de una carrera de fondo que Turismo Barcelona ha venido gestionando con soltura en las últimas décadas. Su efecto se ha ido apilando y ha sido especialmente notable de las olimpiadas a esta parte, colocando a Barcelona en el top de destinos a nivel mundial.

2.- Cambios en las perspectivas de precios futuros. En el caso de BCN ha estado ligada en los últimos ejercicios al punto anterior. Todos los agentes esperaban un aumento de la demanda con respecto al año precedente. Más cruceristas. Más guiris en las Ramblas. Más apartamentos. Más Mobile, más ferias, más conciertos… En general la demanda siempre superaba las expectativas de la oferta y el precio subía con alegría sin impactar a la ocupación demostrando una inelasticidad sin parangón.

3.- El aumento de la renta disponible de algunos consumidores. Para mayor alegría de los hoteleros, la recuperación de la economía doméstica se acumulaba con demanda nacional creciente a la ya importante demanda de otros tipos. Esto hace aún más suculenta la exigua oferta, incluso para los del descampado. Otro soplo de aire para inflar los saludables precios medios!!

4.- Cambios en las preferencias de los consumidores. Se acabó la fiesta. todos los efectos anteriores se desploman cuando la situación socio-política consigue lo que no habían conseguido ni el atentado del pasado Agosto ni la pésimamente gestionada e injustamente enfocada turismofobia de la plaza. La exportación de las imágenes del primero de Octubre causan un impacto tan fuerte en los países del entorno que destruyen por completo la demanda inmediata pero también la TTOO a largo plazo (Grupos, reserva de vuelos charter, etc.) hacia el destino. Volviendo a la desagregación de la demanda, perdemos una parte del consumidor internacional que viene por ocio cultural, por viajes de fin de estudios, etc. Nadie desea arriesgarse a planificar sus vacaciones en un entorno de conflicto.

Pero además, si alguien pensaba que una vez olvidado eso se había acabado lo peor… se equivocó. Una gran parte de la demanda nacional se ha caído. Se han caído a largo plazo los comerciales, técnicos, colaboradores, proveedores y clientes que visitaban con necesidad de pernoctar, las sedes de las 3000 empresas fugadas. Ahora van a las nuevas sedes. Se han caído los visitantes del mercado doméstico que sienten que la situación está lejos de aclararse y tienen miedo de elegir Cataluña para pasar un fin de semana. Se han caído también los que sin esos temores sienten, de forma errónea, que su deber patrio es no “dejarse un duro en Cataluña”. Esto sin barajar el impacto que ello causa al resto de las economías domésticas con sus estructuras implantadas allí.

Representacion animada de los diferentes deplazamientos positivos de libro que ha tenido la demanda y del efecto negativo de las situación socio política.

Representación animada de los diferentes desplazamientos positivos de libro que ha tenido la demanda y del efecto negativo de la situación socio política.

Y aunque dije justo al principio que este no era un blog de opinión politica, no puedo ser plenamente objetivo sin decir que la cada vez mayor radicalización del conflicto, no hace sino restar, cada día,un nuevo micro-segmento a la demanda agregada del destino.

Así que… Ojalá se arreglen ustedes pronto y volvamos a esas Ramblas abarrotadas del “camí de Barcelona qui no camina, s’estalona!!”

Quiero dedicar este post a nuestro Revenue Manager, Ramón Gil.

Espero que os guste.